Mil y un cosas vienen a su mente, cosas que le encantaría decir y escribir hasta que no quedara ni un solo carácter vacío, pero no puede… siempre hay algo que le impide decir todo lo que piensa. Serán personas, situaciones, sentimientos… inspiración, pero hay cosas que no pueden pasar más haya de ser infinitos pensamientos… que dentro de las palabras aún no pueden ser procesados.

Mil locuras y ríe y grita y canta y sueña e imagina mil cosas cuando su mente sube en esa nube… en la que no quiere bajar más y mientras más alta está, ella más feliz se siente… pues no importa, sabe que en el momento de bajar de esa se dará un porrazo tremendo, pero asume los costos para ese pequeño beneficio, tan pequeño pero tan preciado.

Y sube, sueña… y cae, vuelve a caer, de nuevo.