Todos los días lo esperó, al principio pensó que solo era cuestión de tiempo, que pasaría un tiempo y todo volvería a ser normal. Lo esperó pacientemente. Por su cabeza pasaban miles de ideas, unas se quedaban más que otras… pero tenía fe que todo saldría bien, siempre volvía y esta no sería la excepción.
Todos los días al llegar a casa daba unas vueltas para ir a buscarlo, quizás se había perdido cerca y no recordaba la casa, pensó ella. Todas las noches dejó la puerta abierta, su comida, su ropaje, para que no encontrada nada extraño a su regreso.
Pero no volvió, él nunca volvió. ¿Dónde estás?
Y nadie entiende por qué. Solo espera.
Te extraño.
Pagaría por no ver más ese rostro, por no tener que escuchar más una palabra de ti de por vida, por que todas las personas que me rodean olvidaran tu nombre en un abrir y cerrar de ojos como si les extrajeran una milésima parte de sus recuerdos y los botaran a la basura, por que se te olvide mi nombre o a lo menos, mi dirección, mi número de teléfono y mi correo… que no tengas cómo poder saber si quiera si es que todavía respiro el aire putrefacto de esta ciudad.
Pagaría por retroceder el tiempo para no tener que conocerte, así me ahorraría el dinero que anteriormente pagaría, además de unos cuantos problemas y dolores de cabeza.
Pero no todo en la vida es dinero… tendré que soportarte.
Te esperé, mucho esperé que volvieras a mi vida, por momentos incluso pensé vagamente que nunca deberías haberte alejado de mí, pero qué importó, si volviste y por momentos pude disfrutarte, como no lo hice hacía casi tres años atrás, estás para mí, completa para complacerme y poder esconderme en los más sombríos rincones de ti.
Volviste ¡y vaya que te hiciste presente! Como nunca lo habías hecho, te pude conocer como no pensé que lo haría (y como tampoco quise hacerlo). Cada día que pasaba me encantabas y feliz estaba que volvieras a mí, que fueras nuevamente mi compañera.
Pero como siempre me ha fastidiado algo por mucho tiempo, me empezaste a fastidiar tú. No soporto tenerte tanto conmigo, que estés TAN presente en mi vida, que a todos lados me sigas, que cuando no quiero me acuerde de ti, que no me quieras dejar tranquila tan solo un segundo.
Me encantas y me encanta estar contigo. Pero juro que a veces te mandaría lejos un tiempo más…