Cómo no, si por momentos las señales del tránsito la llevan a avanzar hacia una dirección obligada, con luz verde, claramente. avanza, sigue ese único camino iluminado que se encuentra, y anda, libremente sin que nada la pueda detener, no escucha nada ni nadie, solo sigue el camino despejado – por supuesto – para llegar a su destino, el único destino que está esperando.
Las direcciones parecen infinitas, tantas que no alcanza ni siquiera el tiempo para mirarlas y entender todas, da vueltas y vueltas para mirar cada una de ellas, se estresa y vuelve a mirar el semáforo… y está en roja, claro, la verde en este momento la tiene otro auto que en realidad no entiende por qué el semáforo la deja avanzar a ella, si era ella solamente la que podía avanzar, pero ahora no, es otro auto.
Qué hacer. Esperar. Avanzar igual.
“Agonía elocuente, me habrás alcanzado por sorpresa una vez, pero dos, no. Qué sutil llegaste aquella vez, me sedujiste y luego me hundiste, mas no se puede esperar otra cosa de ti. Ahora estoy preparada, miro donde camino para no encontrarte y también cuido mi espalda, para que no me encuentres de sorpresa, es más, astuta, llevo un cuchillo en mi bolsillo, ya no te temo, así que si vienes no creas que lo dejaré guardado.”
Pasó su mano sobre su cabello, mientras sentía el olor a tinta que brotada de la hoja al escribir las últimas líneas.
Las últimas.
…Volvió, volvió a hacer lo mismo de siempre, era raro que se demorara tanto en suceder, pues se ha vuelto habitual en su vida, pero bueno… cuando cree aprender se da cuenta que no lo ha hecho, para nada. “Esta vez será distinto” eso cree, eso siente, eso piensa… y eso pretende también hacer, pero no sabe si podrá o no. Tiene cuidado, al menos lo tiene esta vez, sí y mucho. Todo iba perfecto ¡Perfecto! Pero… de nuevo volvió, volvió a hacer lo mismo de siempre, era raro que se demorara tanto en suceder, pues se ha vuelto habitual en su vida, pero bueno… cuando cree aprender se da cuenta que no lo ha hecho, para nada. “Esta vez será distinto” eso cree, eso siente, eso piensa… y eso pretende también hacer, pero no sabe si podrá o no. Tiene cuidado, al menos lo tiene esta vez, sí y mucho. Todo iba perfecto ¡Perfecto! Pero… de nuevo…
… Volvió, volvió a hacer lo mismo de siempre, era raro que se demorara tanto en suceder, pues se ha vuelto habitual en su vida, pero bueno… cuando cree aprender se da cuenta que no lo ha hecho, para nada…
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