Saca una hoja, piensa en este preciso momento traspasar todos sus pensamientos al papel…
La deja en blanco.
.
¿Qué pasaría si dijera todo lo que siente? Si por un momento podría ser sincera con sus sentimientos, decirlos a quién necesita que los escuche o lea, dejar de pensar mil y un formas de decir las cosas y simplemente decirlas, tal cual son. Si no tuviera que redactar unas cuantas líneas que prácticamente nadie entiende, para poder decir lo que siente, cosa que ni siquiera consigue.
Nunca se ha puesta a pensar, ¿Qué pasaría? Y bueno, también le da lo mismo…
No pasará.
.
.
Seguirá escribiendo líneas indescifrables, para que el resto ¿Entienda? Lo que siente.
Mil y un cosas vienen a su mente, cosas que le encantaría decir y escribir hasta que no quedara ni un solo carácter vacío, pero no puede… siempre hay algo que le impide decir todo lo que piensa. Serán personas, situaciones, sentimientos… inspiración, pero hay cosas que no pueden pasar más haya de ser infinitos pensamientos… que dentro de las palabras aún no pueden ser procesados.
Mil locuras y ríe y grita y canta y sueña e imagina mil cosas cuando su mente sube en esa nube… en la que no quiere bajar más y mientras más alta está, ella más feliz se siente… pues no importa, sabe que en el momento de bajar de esa se dará un porrazo tremendo, pero asume los costos para ese pequeño beneficio, tan pequeño pero tan preciado.
Y sube, sueña… y cae, vuelve a caer, de nuevo.
Todos los días lo esperó, al principio pensó que solo era cuestión de tiempo, que pasaría un tiempo y todo volvería a ser normal. Lo esperó pacientemente. Por su cabeza pasaban miles de ideas, unas se quedaban más que otras… pero tenía fe que todo saldría bien, siempre volvía y esta no sería la excepción.
Todos los días al llegar a casa daba unas vueltas para ir a buscarlo, quizás se había perdido cerca y no recordaba la casa, pensó ella. Todas las noches dejó la puerta abierta, su comida, su ropaje, para que no encontrada nada extraño a su regreso.
Pero no volvió, él nunca volvió. ¿Dónde estás?
Y nadie entiende por qué. Solo espera.
Te extraño.